Tras celebrar los San Prudencios, la fiesta en Lazkao se traslada al barrio de Lazkaomendi, allí el entorno de la ermita de San Juan Portam Latinam, bajo las notas de la trikitixa acoge diversas actividades.
La carrera ciclista para juveniles con final en el alto de Lazkaomendi, los bertsolaris, la carrera de burros, los juegos para los más pequeños o el deporte rural y otras muchas actividades se han convertido con el paso de los años en una tradición.